El rostro humano es un verdadero transmisor de expresiones y las imágenes icónicas los demuestran. Ya sea risa, llanto, estupor, asombro  u otras motivaciones  son comunicadas a través de los diferentes componenentes del rostro; aunque son los ojos los principales trasmisores. Los estudiosos de la semiótica expresan que las personas se manifiestan a través de sus reflejos, huellas y sombras mostradas por el exterior de cada sujeto.

La capacidad del ser humano para reflejarse en el espejo nace de la necesidad de coordinar y mostrar los sentimientos interiores con la representación externa del propio ser. Además algunos expertos plantearon experimentos en los que el pavo real por la muerte de su compañera  se situaba delante de un espejo para sentir su compañía en la imagen de él. Lo que muestra la importancia que tiene la imagen y su representación.

Algunos estudiosos han establecidos analogías entre el rostro humano y el de algunos animales. Además de establecer parecidos reales con los objetos circundantes o con el propio cuerpo. También se han realizado construcciones que evidencian rostros humanos. En ocasiones por medio de burla y en otras realizándose asociaciones más serias; siempre se ha intentado dotar al rostro de relaciones objetivamente no relacionables.

Las expresiones del rostro no sólo emergen en el momento de vivir una experiencia sino que pueden reflejar emociones vividas hace mucho tiempo en las cuales se está pensando.

Todas las expresiones que las personas son capaces de trasmitir en la vida, también en el cine los actores intentan trasmitirlas de ahí que la interpretaciones de los diversos personajes sean tan difíciles A ninguna persona le cuesta poner una cara de espanto ante alguien real que le está persiguiendo, pero si cuesta cuando todo es mentira y hay que acudir a la tan apreciada imaginación.

En el cine hay dos parte el espectador y la proyección. El público refleja emociones a medida que trascurre la película de tal manera que vive y recibe un mensaje bien o mal trasmitido en dependencia del actor. Aún cuando existe  silencio total el rostro es capaz de trasmitir y hablar por sí sólo; de ahí  la expresión  "vale más una imagen (expresiva) que mil palabras".

Alfred Hitchcok fue un importante director de cine sobre todo en el género del suspenso. Supo trabajar muy bien a la hora de lograr que el espectador representara  y sintiera emociones. Por tanto en sus filmes se viven emociones representadas por los actores y captadas por el espectador. Algunas películas de este significativo director que confirman esas emociones emitidas a través del rostro, es el filme "Vértigo," una obra maestra en la que la excelente fotografía y la actuación conjunto con la historia le dan un toque inquietante al film.

 

También la película "Extraños en un tren" logra crear fuertes emociones faciales en el espectador que no son más que una extensión de lo que  trasmiten los personajes.

 

Su largometraje más popular de enorme relevancia y reconocimiento es "Psicosis" en el que las expresiones del rostro de los actores crean importantes reflejos en el espectador.

 

Uno de los parámetros más importantes en el cine es que el público se sienta claramente identificado de tal manera que viva plenamente el relato audiovisual y esto se alcanza a través de esos  matices impactantes que emiten los rostros de los personajes.


Liz